Hoy a las 11:40 ha surgido la segunda fumata negra de la chimenea de la Capilla Sixtina. Continuan las deliberaciones. Quizá haya fumata bianca esta tarde a última hora tras otro par de votaciones. Aunque eso fue lo que pasó en 2005 cuando todo estaba mucho más claro.
Tengo mucha curiosidad por ver qué hace la institución más reaccionaria en el mundo, porque es un termómetro de qué vientos soplan en general. Eso pasó en 1958. Eran los años 50, y el mundo era conservador, pero los 60 estaban a la vuelta de la esquina. El conclave eligió a Juan XXIII, pero él eligió el cambio y convocó el Concilio Vaticano II poniendo toda la iglesia de patas arriba. Luego llegaron los 80 y el papa polaco anticomunista era el reflejo de Reagan en la Casa Blanca, conservador, tradicional, inmovilista.
Si sale Angelo Scola que es la copia de Ratzinger en italiano se quedarán clavados en el tiempo. Debería de salir alguien inesperado, alguien que nadie haya mencionado en ningún sitio pero que se note que es alguien especial. Y sobre todo, por favor, que transmita bondad con su imagen y expresión corporal. Ratzinger mirando desde abajo con los ojos entornados no era precisamente la imagen de bondad que necesitaba la Iglesia. Es como si en un anuncio de Coca Cola sale un desierto y un pavo arrastrandose y se encuentra una lata oxidada. Aunque la bebida esté riquísima, la imagen no es adecuada.
Alguien con cara de bueno y carisma, caray, aunque sea por motivos estéticos. ¿Qué les cuesta? Hay varios. El de Nueva York parece buen tio, el cardenal de Boston Sean O'Malley parece Santa Claus (o el Papa Noel I). Y Peter Turkson tiene una expresión de tranquilidad en su cara que transmite paz.
En el lado opuesto están Tarcisio Bertone cuya cara refleja a mi modo de ver el maquiavelismo de sus acciones. Scherer y Scola vestidos con un traje podrían ser el típico de CEO de una multinacional que se dedica a explotar recursos en países subdesarrollados. Yo creo que para ser cabeza de la Iglesia deberían elegir a alguien especial que al menos transmita lo que predican.
La respuesta, posiblemente hoy o mañana.
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miércoles, 13 de marzo de 2013
lunes, 11 de marzo de 2013
Cónclave mañana
Mañana 12 de marzo da comienzo el cónclave en el Vaticano para elegir a su siguiente jefe de estado y jefe de la Iglesia. A mí me interesa como si fueran unas elecciones políticas, y por motivos históricos. La verdad es que religiosamente estoy bastante lejos de lo que predica la Iglesia católica desde hace muchos años. No estoy de acuerdo con su cerrazón en temas sociales clave como el papel de la mujer, el aborto, matrimonio homosexual, etc, etc. Por eso salga quien salga mañana, estoy casi convencido de que no cambiará nada de nada.
Saben que han perdido muchos fieles, precisamente porque el mundo avanza y ellos no. No lo critico, ellos tienen sus valores y yo los míos.
Los cardenales despiertan gran interés antes de encerrarse en la Capilla Sixtina. En concreto los considerados papables han recibido ayer domingo tratamiento de rock star. Periodistas en las iglesias donde daban misa, lleno absoluto, fans que les llegan a hablar. Dos en especial; Angelo Scola, italiano, y Odilo Pedro Scherer, brasileño, que son los que los vaticanistas han dado como los candidatos de las dos tendencias, los conservadores y los más conservadores (ya no hay cardenales "liberales", todos los han nombrado dos Papas extremadamente conservadores, Juan Pablo y Benedicto).
Es un secreto a voces que estos son los dos candidatos más claros. También es muy posible que los votos de uno anulen a otro, lo que se sabrá si no hay fumata blanca el martes o miércoles. En caso de que las votaciones duren más, significará que para alcanzar los dos tercios necesarios se está votando a un candidato de consenso. Y ahí suenan muchos más cardenales.
El candidato ideal habrá nacido entre 1941 y 1952, hablar muchos idiomas, tener muy buena salud y energía, y ser razonablemente carismático. El que mencioné en otra entrada anterior, Peter Turkson, reune todas estas características y sigue alto en las encuestas, pero parece ser que no suena ya tanto porque se ha mostrado demasiado dispuesto como candidato y esto gusta a la prensa, pero no a los demás cardenales.
Otros candidatos de consenso que suenan son Timothy Dolan, de Nueva York, que es el carisma personificado. Verlo vestido con un chandal y una gorra de los Yankees es gracioso si se piensa la que le podría caer encima. O Christoph Schönborn, de Austria, con una trayectoria muy diplomática entre diversas tendencias.
Lo que está claro es que la vida de quien sea se va a escrutinar para ver si hay episodios de encubrimiento de casos de pedofilia. Ya han caido algunos cardenales antes del conclave mismo, asi que no se desea elegir a alguien y que salgan luego los trapos sucios. Y ahí los únicos que están por lo visto absolutamente limpios son el filipino Luis Tagle y el mismo Schönborn. Por eso, si no es Scola o Scherer, me inclino a pensar que será Schönborn el elegido. Aunque nunca se sabe por donde soplará el Espíritu Santo. Podría haber sorpresas como Luciani y Wojtyla en 1978.
Saben que han perdido muchos fieles, precisamente porque el mundo avanza y ellos no. No lo critico, ellos tienen sus valores y yo los míos.
Los cardenales despiertan gran interés antes de encerrarse en la Capilla Sixtina. En concreto los considerados papables han recibido ayer domingo tratamiento de rock star. Periodistas en las iglesias donde daban misa, lleno absoluto, fans que les llegan a hablar. Dos en especial; Angelo Scola, italiano, y Odilo Pedro Scherer, brasileño, que son los que los vaticanistas han dado como los candidatos de las dos tendencias, los conservadores y los más conservadores (ya no hay cardenales "liberales", todos los han nombrado dos Papas extremadamente conservadores, Juan Pablo y Benedicto).
Es un secreto a voces que estos son los dos candidatos más claros. También es muy posible que los votos de uno anulen a otro, lo que se sabrá si no hay fumata blanca el martes o miércoles. En caso de que las votaciones duren más, significará que para alcanzar los dos tercios necesarios se está votando a un candidato de consenso. Y ahí suenan muchos más cardenales.
El candidato ideal habrá nacido entre 1941 y 1952, hablar muchos idiomas, tener muy buena salud y energía, y ser razonablemente carismático. El que mencioné en otra entrada anterior, Peter Turkson, reune todas estas características y sigue alto en las encuestas, pero parece ser que no suena ya tanto porque se ha mostrado demasiado dispuesto como candidato y esto gusta a la prensa, pero no a los demás cardenales.
Otros candidatos de consenso que suenan son Timothy Dolan, de Nueva York, que es el carisma personificado. Verlo vestido con un chandal y una gorra de los Yankees es gracioso si se piensa la que le podría caer encima. O Christoph Schönborn, de Austria, con una trayectoria muy diplomática entre diversas tendencias.
Lo que está claro es que la vida de quien sea se va a escrutinar para ver si hay episodios de encubrimiento de casos de pedofilia. Ya han caido algunos cardenales antes del conclave mismo, asi que no se desea elegir a alguien y que salgan luego los trapos sucios. Y ahí los únicos que están por lo visto absolutamente limpios son el filipino Luis Tagle y el mismo Schönborn. Por eso, si no es Scola o Scherer, me inclino a pensar que será Schönborn el elegido. Aunque nunca se sabe por donde soplará el Espíritu Santo. Podría haber sorpresas como Luciani y Wojtyla en 1978.
miércoles, 13 de febrero de 2013
¿Quién será el nuevo Papa?
Desde que Benedicto XVI anunció su renuncia, las quinielas sobre quién será el nuevo Papa han empezado a funcionar. Suenan unos cuantos nombres, y ya se apuesta incluso (sí, hasta por esto se apuesta).
En el pasado me sorprende como, a pesar de que se dice que es el Espíritu Santo el que decide iluminando a los cardenales reunidos en el Conclave en plena Capilla Sixtina sobre quien tiene que ser, la gente de la calle, los fieles en la Plaza de San Pedro, ya los saben. Todo el mundo hablaba de Ratzinger en 2005. Y hay videos incluso anteriores, de 1963, en los que se les pregunta a los congregados quién será, y todos dicen "Montini", que se convirtió en Pablo VI. Será que a la gente también la ilumina el Espíritu Santo. De hecho, es un proceso bastante político. En teoría cualquier bautizado (varón, claro) puede ser Papa (sino qué sería, ¿Mama?, no sé), pero son un puñado de cardenales los que deciden.
Se dice que esta vez va a ser europeo, porque la mayoría de cardenales son de Europa, e italiano (Angelo Scola, por ejemplo), porque llevan desde 1978 sin un Papa italiano.
No creo que vayan por ahí los tiros. Como multinacional que es, la Iglesia querrá abrir mercados nuevos. Un Papa americano siempre suena (canadiense, como Marc Ouellet; norteamericano, como Timothy Dolan, o Latinoamericano), pero en latinoamerica ya está su mayor mercado (42% de los católicos del mundo son de allí), con lo que no tendría sentido. Australiano tampoco, hay pocos habitantes. Quizá filipino, como Luis Tagle, que también suena bastante, y está cerca de China. Aunque en Oriente la Iglesia no tiene nada que hacer, estamos hablando de otro mundo aparte.
No, el gran mercado por abrir, y que se les escapa peligrosamente es (redoble) Africa. Allí la Iglesia tiene todo por ganar, millones potenciales de nuevos fieles que se alejan cada vez más hacia el Islam, el animismo o sus religiones autóctonas, un conflicto inmenso que lleva arrastrandose siglos (el expolio de los recursos, imperialismo económico rampante), y problemas grandísimos como el SIDA a los que la Iglesia tarde o temprano va a tener que hacer frente de manera realista. Sí, Africa es el continente más interesante para la Iglesia, su mayor reto. Otra cosa es que le quieran hacer frente.
Y el mejor candidato es Peter Kodwo Appiah Turkson, de Ghana, presidente del Consejo Pontificio de Justicia y Paz, y que ha alertado contra la expansión del islam (debería suavizar sus posiciones y acercarse a los musulmanes). De hecho, lidera en probabilidades con un brutal 2 a 1 (parece demasiado).
Es relativamente joven (64 años), que es lo que buscaría la Iglesia tras Benedicto XVI (quien dijo que hace falta alguien "con más vigor", o sea, apuntando a un chaval de 60 y pico, los Rolling Stones tienen 70 años). Y es negro. Estéticamente le vendría bien al Vaticano como renovación, después de siglos y siglos de caucásicos con canas. Y si en Estados Unidos está Obama, ¿por qué no en el Vaticano? Yo apostaría por él.
Curiosamente, cumpliría las profecías de San Malaquias, que decía que tras el 111 el Papa se llamaría"Pedro" (Peter) y tengo que comprobarlo, pero creo que Nostradamus profetizó un Papa negro. Se interpretaba de manera ocultista, como que sería malvado (el anticristo, quizá), pero podría ser literal. Un papa de color. La respuesta, a mediados de marzo.
En el pasado me sorprende como, a pesar de que se dice que es el Espíritu Santo el que decide iluminando a los cardenales reunidos en el Conclave en plena Capilla Sixtina sobre quien tiene que ser, la gente de la calle, los fieles en la Plaza de San Pedro, ya los saben. Todo el mundo hablaba de Ratzinger en 2005. Y hay videos incluso anteriores, de 1963, en los que se les pregunta a los congregados quién será, y todos dicen "Montini", que se convirtió en Pablo VI. Será que a la gente también la ilumina el Espíritu Santo. De hecho, es un proceso bastante político. En teoría cualquier bautizado (varón, claro) puede ser Papa (sino qué sería, ¿Mama?, no sé), pero son un puñado de cardenales los que deciden.
Se dice que esta vez va a ser europeo, porque la mayoría de cardenales son de Europa, e italiano (Angelo Scola, por ejemplo), porque llevan desde 1978 sin un Papa italiano.
No creo que vayan por ahí los tiros. Como multinacional que es, la Iglesia querrá abrir mercados nuevos. Un Papa americano siempre suena (canadiense, como Marc Ouellet; norteamericano, como Timothy Dolan, o Latinoamericano), pero en latinoamerica ya está su mayor mercado (42% de los católicos del mundo son de allí), con lo que no tendría sentido. Australiano tampoco, hay pocos habitantes. Quizá filipino, como Luis Tagle, que también suena bastante, y está cerca de China. Aunque en Oriente la Iglesia no tiene nada que hacer, estamos hablando de otro mundo aparte.
No, el gran mercado por abrir, y que se les escapa peligrosamente es (redoble) Africa. Allí la Iglesia tiene todo por ganar, millones potenciales de nuevos fieles que se alejan cada vez más hacia el Islam, el animismo o sus religiones autóctonas, un conflicto inmenso que lleva arrastrandose siglos (el expolio de los recursos, imperialismo económico rampante), y problemas grandísimos como el SIDA a los que la Iglesia tarde o temprano va a tener que hacer frente de manera realista. Sí, Africa es el continente más interesante para la Iglesia, su mayor reto. Otra cosa es que le quieran hacer frente.
Y el mejor candidato es Peter Kodwo Appiah Turkson, de Ghana, presidente del Consejo Pontificio de Justicia y Paz, y que ha alertado contra la expansión del islam (debería suavizar sus posiciones y acercarse a los musulmanes). De hecho, lidera en probabilidades con un brutal 2 a 1 (parece demasiado).
Es relativamente joven (64 años), que es lo que buscaría la Iglesia tras Benedicto XVI (quien dijo que hace falta alguien "con más vigor", o sea, apuntando a un chaval de 60 y pico, los Rolling Stones tienen 70 años). Y es negro. Estéticamente le vendría bien al Vaticano como renovación, después de siglos y siglos de caucásicos con canas. Y si en Estados Unidos está Obama, ¿por qué no en el Vaticano? Yo apostaría por él.
Curiosamente, cumpliría las profecías de San Malaquias, que decía que tras el 111 el Papa se llamaría"Pedro" (Peter) y tengo que comprobarlo, pero creo que Nostradamus profetizó un Papa negro. Se interpretaba de manera ocultista, como que sería malvado (el anticristo, quizá), pero podría ser literal. Un papa de color. La respuesta, a mediados de marzo.
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