Ya se dejan sentir en todo su esplendor los efectos de la ley de estabilidad presupuestaria, por la cual hay que pagar antes los intereses de la deuda que las nóminas de los empleados públicos. Cuando la ley se aprobó hace un año con el apoyo de PP y PSOE en un fin de semana de finales de agosto, sin ningún tipo de debate, con una opacidad total, a pesar de tener rango constitucional, nadie se enteró realmente de qué quería decir.
Pues quiere decir precisamente eso: que es mucho más importante pagar la deuda que financia el Estado y las Comunidades Autónomas que pagar unos servicios públicos imprescindibles. Que es más importante pagar a la banca que pagar las nóminas de unos empleados públicos que quieren trabajar para cumplir con esos servicios públicos.
Que no falseen más la realidad. No es que no haya trabajo. Hay trabajo, hay necesidades que cubrir, y hay mucha gente dispuesta a hacerlo. Lo que cambia son las prioridades, y eso es una decisión política. Si en lugar de una "ley de estabilidad presupuestaria", que dinamita el Estado del Bienestar, tuvieramos una "ley de general de protección del ciudadano", con rango constitucional, que blindara los derechos que tenemos, la situación sería que la Banca tendría que ser más flexible para cumplir con los compromisos con los ciudadanos, y o bien refinanciar créditos, o darlos en condiciones favorables. Su cuenta de resultados sería menos importante que la salud de un niño atado a una máquina de diálisis en un hospital, y tendrían que traer sus beneficios de las islas Caimán para financiarlo.
Ahora es legal que ese niño se muera para que la Banca pueda engordar sus beneficios. Eso es lo "consitucional". Por fuerza esa ley tiene que ser inconstitucional.
Y si llevo más allá la reflexión, si hay una necesidad que cubrir y gente dispuesta a hacerlo, pero lo que falta es un mero papel verde que no vale nada, que tiene un señor gordo escondido en las islas Caimán y que no le da la gana traer, ¿no sería justo sustituir ese papel verde por algo que no pueda dominar ese señor gordo? Yo creo que sí. Sé que sí. Lo que falla es todo un sistema que encumbra los papelitos verdes por encima de las personas.
miércoles, 1 de agosto de 2012
lunes, 16 de julio de 2012
Mayoría silenciosa
En las comparecencias después de anunciar los hachazos al Estado del Bienestar, el gobierno ha mencionado por lo menos un par de veces las palabras "mayoría silenciosa", viniendo a decir que hay una mayoría de gente en este país que están de acuerdo con las medidas que están tomando y las apoyan, y que no salen a la calle a protestar.
Este es un truco político muy viejo que usó Richard Nixon en 1968 para ganar las elecciones. Su "mayoría silenciosa" era la de la gente patriota y trabajadora, que pagaba sus impuestos, y no salía a armar ruido a protestar contra la guerra de Vietnam ni a pedir derechos civiles para la gente de color. La mayoría que no había participado en los movimientos de los 60. Le funcionó, ganó las elecciones. El contexto era muy diferente, claro. La guerra de Vietnam la habían escalado los demócratas con Lyndon Johnson a la cabeza, y en realidad los 60 fueron una década de crecimiento económico. Pero lo fundamental es que Richard Nixon se presentaba a las elecciones, con lo que esperaba que la mayoría silenciosa hablara. Y habló, aunque no era una mayoría tan numerosa como él se esperaba, ganó por un margen bastante escaso a un candidato bastante gris, con una guerra totalmente impopular.
Este gobierno habla de una mayoría silenciosa a los 8 meses de las últimas elecciones generales, cuando ha incumplido una tras otra todas las promesas electorales. Mi consejo sería que si tan seguros están de que sus hachazos los apoya esa mayoría les dejen hablar. Que nos dejen hablar de nuevo. Por varias razones.
La situación es excepcional, con lo que se deberían tomar medidas excepcionales; al haber incumplido todas sus promesas y estar haciendo todo lo que no dijeron que iban a hacer, deberían revalidar su mayoría; y por último, están tutelados desde Bruselas y Berlín, con lo que su legitimidad democrática en este momento es más que dudosa. Para dejar claro que en este país aún hay democracia, una nuevas elecciones generales estarían totalmente justificadas. Además, si tan seguros están de que esa mayoría silenciosa existe, deberían hacerlo sin ningún miedo, y podrían salir reforzados, con un apoyo más claro para aplicar más reformas. Sería lo lógico, sería lo justo.
Por supuesto no lo harán. El gobierno de Mariano Rajoy nunca convocará elecciones anticipadas. Como no lo hizo ZP en mayo del 2010. Seguirá tomando "medidas", aplicando "reformas", haciendo "ajustes". Seguirá desmontando el Estado del Bienestar tutelado por los neoliberales en Europa, con la excusa de que no hay más opciones, a pesar de que está claro que sí las hay. Solo hay que mirar a Francia.
La próxima vez que mencionen la "mayoría silenciosa" hay que decirles, "pues que hable". Eso es una democracia. Las mayorías silenciosas solo las debería haber en las dictaduras.
Este es un truco político muy viejo que usó Richard Nixon en 1968 para ganar las elecciones. Su "mayoría silenciosa" era la de la gente patriota y trabajadora, que pagaba sus impuestos, y no salía a armar ruido a protestar contra la guerra de Vietnam ni a pedir derechos civiles para la gente de color. La mayoría que no había participado en los movimientos de los 60. Le funcionó, ganó las elecciones. El contexto era muy diferente, claro. La guerra de Vietnam la habían escalado los demócratas con Lyndon Johnson a la cabeza, y en realidad los 60 fueron una década de crecimiento económico. Pero lo fundamental es que Richard Nixon se presentaba a las elecciones, con lo que esperaba que la mayoría silenciosa hablara. Y habló, aunque no era una mayoría tan numerosa como él se esperaba, ganó por un margen bastante escaso a un candidato bastante gris, con una guerra totalmente impopular.
Este gobierno habla de una mayoría silenciosa a los 8 meses de las últimas elecciones generales, cuando ha incumplido una tras otra todas las promesas electorales. Mi consejo sería que si tan seguros están de que sus hachazos los apoya esa mayoría les dejen hablar. Que nos dejen hablar de nuevo. Por varias razones.
La situación es excepcional, con lo que se deberían tomar medidas excepcionales; al haber incumplido todas sus promesas y estar haciendo todo lo que no dijeron que iban a hacer, deberían revalidar su mayoría; y por último, están tutelados desde Bruselas y Berlín, con lo que su legitimidad democrática en este momento es más que dudosa. Para dejar claro que en este país aún hay democracia, una nuevas elecciones generales estarían totalmente justificadas. Además, si tan seguros están de que esa mayoría silenciosa existe, deberían hacerlo sin ningún miedo, y podrían salir reforzados, con un apoyo más claro para aplicar más reformas. Sería lo lógico, sería lo justo.
Por supuesto no lo harán. El gobierno de Mariano Rajoy nunca convocará elecciones anticipadas. Como no lo hizo ZP en mayo del 2010. Seguirá tomando "medidas", aplicando "reformas", haciendo "ajustes". Seguirá desmontando el Estado del Bienestar tutelado por los neoliberales en Europa, con la excusa de que no hay más opciones, a pesar de que está claro que sí las hay. Solo hay que mirar a Francia.
La próxima vez que mencionen la "mayoría silenciosa" hay que decirles, "pues que hable". Eso es una democracia. Las mayorías silenciosas solo las debería haber en las dictaduras.
miércoles, 11 de julio de 2012
En realidad no se busca el crecimiento económico
Parece un contrasentido. Supuestamente, debería intentarse tomar medidas que propicien el crecimiento económico en España. Entonces, ¿Por qué se sube el IVA 3 puntos? ¿Para que la gente consuma menos y así se pueda crecer aun menos?
En realidad, la explicación es que a los neoliberales de Europa y a los neoliberales del gobierno no les interesa que España crezca. Su agenda oculta ha sido siempre acabar con el Estado del Bienestar, y convertir a los países del sur de Europa en una fuente de mano de obra barata. La China de Europa. Punto. Producir y exportar.
No interesa que los españoles tengamos dinero ahorrado, ni para gastar, ni para comprar una casa. Interesa que seamos competitivos, que trabajemos más por menos dinero. Entonces sí vendran inversiones, entonces sí habrá más trabajo. Lo que no habrá serán sanidad pública, ni educación pública, y de hecho nadie se podrá permitir la privada. Una vuelta al siglo XIX. Una ruptura del contrato social.
En realidad, la explicación es que a los neoliberales de Europa y a los neoliberales del gobierno no les interesa que España crezca. Su agenda oculta ha sido siempre acabar con el Estado del Bienestar, y convertir a los países del sur de Europa en una fuente de mano de obra barata. La China de Europa. Punto. Producir y exportar.
No interesa que los españoles tengamos dinero ahorrado, ni para gastar, ni para comprar una casa. Interesa que seamos competitivos, que trabajemos más por menos dinero. Entonces sí vendran inversiones, entonces sí habrá más trabajo. Lo que no habrá serán sanidad pública, ni educación pública, y de hecho nadie se podrá permitir la privada. Una vuelta al siglo XIX. Una ruptura del contrato social.
domingo, 8 de julio de 2012
Los recortes de la semana
Tras la última cumbre (ya tradicional) para salvar el Euro, en la que España e Italia se han plantado con un "pues si no haceis lo que queremos, aguantamos la respiración y...", parece que las cosas se se han calmado un poco. Sí, se podrán rescatar directamente los bancos sin pasar por el Estado, PERO hay condiciones. La fundamental, por mucho que se quiera decir que no hay condiciones macroeconómicas, bla bla bla, es llegar al déficit del 5,3% este año. Los recortes son de otros 30.000 millones.
Para ello se baraja (ya han mandado varios globos sonda), subir el IVA de los alimentos básicos del 4% al 18%, recortar sueldos a funcionarios, y, mi favorito, el de reducir las prestaciones por desempleo. Este último no es un globo sonda, que son pequeñitos, para esto Rosell, en su linea, ha preferido fletar un Zeppelin.
La dirección está clara. Desmontar el Estado del Bienestar para "solucionar" una crísis que causaron ellos mismos (sector financiero, empresarial), y que todo el dinero "despilfarrado" en sanidad, educación, desempleo vaya a tapar los agujeros de la vergonzosa burbuja inmobiliaria. Lo harán, claro. Las consecuencias sociales no importan, estamos en el sacrosanto Mercado, para el que lo más importante es el beneficio privado, que por una ridícula ecuación se equipara con beneficio público.
Creo que todo tiene límites. Las tragaderas de los países son grandes, como se ha visto históricamente, pero que de repente el pan cueste un 14% más, mientras estás en paro y te recortan la prestación por desempleo, todo para tapar el agujero de la especulación financiera e inmobiliaria es un paso más hacia el abismo.
Por mucho que el 1% se ponga en jarrás, sabe quién tiene realmente el poder. El 99% vota, consume y trabaja. El 1% no vota (le da igual quien salga elegido), no consume (posee y vende), y desde luego nunca ha trabajado, y sabe que si un porcentaje relativamente pequeño del 99% deja de hacer una de las 3 cosas le va a ir muy, pero que muy mal. ¿Quién tiene el poder ahora?
Para ello se baraja (ya han mandado varios globos sonda), subir el IVA de los alimentos básicos del 4% al 18%, recortar sueldos a funcionarios, y, mi favorito, el de reducir las prestaciones por desempleo. Este último no es un globo sonda, que son pequeñitos, para esto Rosell, en su linea, ha preferido fletar un Zeppelin.
La dirección está clara. Desmontar el Estado del Bienestar para "solucionar" una crísis que causaron ellos mismos (sector financiero, empresarial), y que todo el dinero "despilfarrado" en sanidad, educación, desempleo vaya a tapar los agujeros de la vergonzosa burbuja inmobiliaria. Lo harán, claro. Las consecuencias sociales no importan, estamos en el sacrosanto Mercado, para el que lo más importante es el beneficio privado, que por una ridícula ecuación se equipara con beneficio público.
Creo que todo tiene límites. Las tragaderas de los países son grandes, como se ha visto históricamente, pero que de repente el pan cueste un 14% más, mientras estás en paro y te recortan la prestación por desempleo, todo para tapar el agujero de la especulación financiera e inmobiliaria es un paso más hacia el abismo.
Por mucho que el 1% se ponga en jarrás, sabe quién tiene realmente el poder. El 99% vota, consume y trabaja. El 1% no vota (le da igual quien salga elegido), no consume (posee y vende), y desde luego nunca ha trabajado, y sabe que si un porcentaje relativamente pequeño del 99% deja de hacer una de las 3 cosas le va a ir muy, pero que muy mal. ¿Quién tiene el poder ahora?
sábado, 16 de junio de 2012
¿la pesadilla de la inflación?
Estos días en los que se va a decidir el futuro de la Unión Europea ni más ni menos, se van a volver a oir muchas voces discrepantes, mucho ruido, y muchas opiniones. La de Alemania ha prevalecido hasta ahora, a saber, para salir de la crisis, los países tienen que sufrir en austeridad, ya que antes han despilfarrado. Esto, además de no tener sentido económico al suponer la Unión Europea, incluida España, el 42% del mercado de Alemania, es cruel e históricamente revisionista (ya que Alemania es de todas las naciones europeas con mucho la que más metió la pata durante el siglo XX, y luego se la tuvo que ayudar a salir del hoyo).
La razón principal por la que Alemania no acepta las soluciones que sacarían de la crisis (de la estafa) a los países del sur es que temen la inflación. Su política, y la del BCE van encaminadas a controlar los precios, no a crear empleo. El miedo a la inflación les viene por los años 20 cuando sufrieron una HIPERinflación (no inflación) y no lo quieren repetir.
Esto es, por supuesto, absurdo. En una economía en depresión, el miedo a la inflación es infundado. NO puede haber inflación en una economía deprimida, porque para que haya inflación, primero tiene que haber auge económico.
La inflación, el aumento continuado de los precios en el tiempo de manera sostenida, no sucede mágicamente cuando un Banco Central imprime más moneda. Sucede cuando, al haber más dinero en circulación, los consumidores compran más, con lo que los vendedores creen que podrán subir los precios sin disminuir sus ventas. Del mismo modo los salarios aumentan porque los trabajadores tienen más poder de negociación, al haber más puestos de trabajo en la economía.
Sin tener en cuenta un shock de oferta de un producto básico (como sucedió en los 70 con el petroleo), la única manera de que la economía sufra una inflación alta sería que hubiera más ventas y más trabajo. Y esto es más deseable en la Unión Europea en estos momentos, que temible es un hipotético shock de oferta.
Tampoco sería comparable a una hiperinflación, donde hablamos de básicamente de un caos en precios y salarios (variación de precios hora a hora de porcentajes altísimos), sino de un 3-4% de inflación en la zona euro en un año. Alemania tendría que subir sus precios y salarios, de manera que equivaldría a una devaluación de los demás países sin necesidad de recortar precios y salarios ellos mismos, al no tener la posibilidad de devaluar monedas.
Claro, con la receta de la austeridad, sufren todos los habitantes de los países que a los ojos de Alemania en realidad se lo merecen, por despilfarrar lo que no tienen. No es la manera de ver las cosas, y especialmente en Alemania es muy injusto. No se puede condenar a pueblos enteros a sufrir por equivocaciones de sus líderes políticos y económicos. No se hizo en Nuremberg, y no se debe hacer ahora.
La razón principal por la que Alemania no acepta las soluciones que sacarían de la crisis (de la estafa) a los países del sur es que temen la inflación. Su política, y la del BCE van encaminadas a controlar los precios, no a crear empleo. El miedo a la inflación les viene por los años 20 cuando sufrieron una HIPERinflación (no inflación) y no lo quieren repetir.
Esto es, por supuesto, absurdo. En una economía en depresión, el miedo a la inflación es infundado. NO puede haber inflación en una economía deprimida, porque para que haya inflación, primero tiene que haber auge económico.
La inflación, el aumento continuado de los precios en el tiempo de manera sostenida, no sucede mágicamente cuando un Banco Central imprime más moneda. Sucede cuando, al haber más dinero en circulación, los consumidores compran más, con lo que los vendedores creen que podrán subir los precios sin disminuir sus ventas. Del mismo modo los salarios aumentan porque los trabajadores tienen más poder de negociación, al haber más puestos de trabajo en la economía.
Sin tener en cuenta un shock de oferta de un producto básico (como sucedió en los 70 con el petroleo), la única manera de que la economía sufra una inflación alta sería que hubiera más ventas y más trabajo. Y esto es más deseable en la Unión Europea en estos momentos, que temible es un hipotético shock de oferta.
Tampoco sería comparable a una hiperinflación, donde hablamos de básicamente de un caos en precios y salarios (variación de precios hora a hora de porcentajes altísimos), sino de un 3-4% de inflación en la zona euro en un año. Alemania tendría que subir sus precios y salarios, de manera que equivaldría a una devaluación de los demás países sin necesidad de recortar precios y salarios ellos mismos, al no tener la posibilidad de devaluar monedas.
Claro, con la receta de la austeridad, sufren todos los habitantes de los países que a los ojos de Alemania en realidad se lo merecen, por despilfarrar lo que no tienen. No es la manera de ver las cosas, y especialmente en Alemania es muy injusto. No se puede condenar a pueblos enteros a sufrir por equivocaciones de sus líderes políticos y económicos. No se hizo en Nuremberg, y no se debe hacer ahora.
domingo, 10 de junio de 2012
¿Qué es un líder?
Contestando a la pregunta, y sin mirar la definición de Wikipedia o de la Real Academia, se me ocurre que un líder es alguien con coraje, valor, con capacidad de inspirar, pero más que nada, con capacidad de empatía, de traducir el sentir de mucha gente en acciones...Eso se traduce en muchas cosas concretas: saben decir la frase adecuada en el momento adecuado, intuyen lo que masas muy grandes de gente sienten y lo reflejan en todo lo que dicen y hacen, y actúan sin pensar en consecuencias (personales, políticas, económicas), por el bien común, casi siempre oponiendose a minorias muy poderosas.
Siguiendo estas características, se me ocurren varios líderes históricos: Gandhi, Martin Luther King, John Lennon...También líderes políticos, por supuesto. En Estados Unidos han tenido la suerte de tener grandes líderes en momentos críticos. Abraham Lincoln y Franklin D. Roosevelt en concreto son personajes que reúnen todas estas características y que consiguieron grandes avances para su país en momentos muy difíciles, sacándolo de sus dos crisis más graves (La Guerra Civil y la Gran Depresión).
Con una habilidad casi mágica, sabían sincronizar sus palabras y sus actos con el sentir de todo un país, con lo que se situaban en la cresta de la ola, y eran capaces de impulsar grandes cambios positivos, solucionando problemas que parecían irresolubles en un principio, con una combinación de carisma, valor, y fuerza moral.
En España, desgraciadamente, no hemos tenido personajes así. No sé por qué combinación de factores, lo que en otros lugares es liderazgo, aquí se traducía en el peor de los casos en los salvapatrias que abundaron en el siglo XIX y XX, y que trajeron guerras, dictaduras, y a la postre más penurias para el país que soluciones.
El único ejemplo que reúne las caracteristicas de un líder que se me ocurre en España fue Adolfo Suárez. Interpretando el sentimiento popular consiguió traer la democracia a España en menos de un año de gobierno, aunando todas las fuerzas a su alrededor para conseguir ese objetivo, neutralizando con coraje y valor personal a quienes se oponían, y siempre dando la cara, en los momentos buenos y malos.
Ese es el tipo de líder que haría falta en una época como la que estamos viviendo. Y no lo hay. Pero es que lo que hay puede que sea lo peor: un mero funcionario a las órdenes de los poderes no democráticos que en realidad son los que gobiernan, con el único objetivo de hacer "lo que Dios manda" o "lo que haya que hacer", caiga quien caiga, sin importar si es lo que quiere la gente, sin importar si va en contra de "lo que dijo que iba a hacer pero no hace". Y además con cobardía, delegando los momentos críticos en ministros, sin aparecer a dar explicaciones, en el fondo por que sabe que no tiene a qué agarrarse, y sabe que en realidad todo lo que está haciendo ya estaba planeado, previsto y acordado.
Si Lincoln hubiera hecho lo mismo, es posible que la esclavitud se hubiera abolido en EEUU en los años 60, pero del siglo XX, no del XIX, porque "lo que había que hacer" en aquel momento era apoyar a los esclavistas estados del Sur. Si Roosevelt hubiera hecho lo mismo en 1933 no habría dicho en su inauguración que lo único que había que temer era el "miedo en si mismo" reflejando en 4 palabras lo que sentía la gente; habría dicho que "ya haría lo que había que hacer, aunque hubiera dicho que iba a hacer otra cosa que no dijo que iba a hacer, pero que solo con gobernar él ya se soluciona casi todo porque trae confianza". Y desde luego no habría aprobado leyes y más leyes para controlar a quienes habían causado la gran depresión (los banqueros, como siempre) y favorecer a quienes le habían elegido.
Siguiendo estas características, se me ocurren varios líderes históricos: Gandhi, Martin Luther King, John Lennon...También líderes políticos, por supuesto. En Estados Unidos han tenido la suerte de tener grandes líderes en momentos críticos. Abraham Lincoln y Franklin D. Roosevelt en concreto son personajes que reúnen todas estas características y que consiguieron grandes avances para su país en momentos muy difíciles, sacándolo de sus dos crisis más graves (La Guerra Civil y la Gran Depresión).
Con una habilidad casi mágica, sabían sincronizar sus palabras y sus actos con el sentir de todo un país, con lo que se situaban en la cresta de la ola, y eran capaces de impulsar grandes cambios positivos, solucionando problemas que parecían irresolubles en un principio, con una combinación de carisma, valor, y fuerza moral.
En España, desgraciadamente, no hemos tenido personajes así. No sé por qué combinación de factores, lo que en otros lugares es liderazgo, aquí se traducía en el peor de los casos en los salvapatrias que abundaron en el siglo XIX y XX, y que trajeron guerras, dictaduras, y a la postre más penurias para el país que soluciones.
El único ejemplo que reúne las caracteristicas de un líder que se me ocurre en España fue Adolfo Suárez. Interpretando el sentimiento popular consiguió traer la democracia a España en menos de un año de gobierno, aunando todas las fuerzas a su alrededor para conseguir ese objetivo, neutralizando con coraje y valor personal a quienes se oponían, y siempre dando la cara, en los momentos buenos y malos.
Ese es el tipo de líder que haría falta en una época como la que estamos viviendo. Y no lo hay. Pero es que lo que hay puede que sea lo peor: un mero funcionario a las órdenes de los poderes no democráticos que en realidad son los que gobiernan, con el único objetivo de hacer "lo que Dios manda" o "lo que haya que hacer", caiga quien caiga, sin importar si es lo que quiere la gente, sin importar si va en contra de "lo que dijo que iba a hacer pero no hace". Y además con cobardía, delegando los momentos críticos en ministros, sin aparecer a dar explicaciones, en el fondo por que sabe que no tiene a qué agarrarse, y sabe que en realidad todo lo que está haciendo ya estaba planeado, previsto y acordado.
Si Lincoln hubiera hecho lo mismo, es posible que la esclavitud se hubiera abolido en EEUU en los años 60, pero del siglo XX, no del XIX, porque "lo que había que hacer" en aquel momento era apoyar a los esclavistas estados del Sur. Si Roosevelt hubiera hecho lo mismo en 1933 no habría dicho en su inauguración que lo único que había que temer era el "miedo en si mismo" reflejando en 4 palabras lo que sentía la gente; habría dicho que "ya haría lo que había que hacer, aunque hubiera dicho que iba a hacer otra cosa que no dijo que iba a hacer, pero que solo con gobernar él ya se soluciona casi todo porque trae confianza". Y desde luego no habría aprobado leyes y más leyes para controlar a quienes habían causado la gran depresión (los banqueros, como siempre) y favorecer a quienes le habían elegido.
viernes, 8 de junio de 2012
El siglo oculto de Alemania
El XX, por supuesto. Se diría que el siglo XX para Alemania no existió nunca. Han pasado del XIX al XXI, únicamente moviendo el palito un lugar. Y no me refiero a los años 30 y la II Guerra Mundial. Me refiero a su historia económica. No han aprendido nada.
Tras la Primera Guerra Mundial, Alemania estaba derrotada. ¿Qué hicieron los vencedores? Hacerles firmar en Versalles en 1919 un tratado punitivo en el que se sentaban las bases para el caos económico del país. "Reparaciones de guerra" lo llamaron, una cantidad tan astronómica de millones que de hecho hundía la economía del país. Era irreal e imposible de pagar. ¿Qué hicieron los alemanes? Imprimir mucha más moneda, hasta el punto que causaron un raro fenómeno económico llamado hiperinflación: la moneda se devaluaba tan rápido que los precios cambiaban cada hora, subiendo hasta tal punto que el pan costaba millones, los trabajadores cobraban diariamente en carretillas (para llevar los fajos de la inútil moneda).
Las cifras de las reparaciones de guerra en realidad nunca se llegaron a pagar totalmente, por supuesto, fueron objeto de controversia internacional en el periodo de entreguerras, y crearon en la mente alemana un revanchismo que llevaría a la II Guerra Mundial.
Cuando esta terminó, los aliados (sobre todo EEUU) habían aprendido la lección. No solo no pidieron reparaciones, sino que de hecho "rescataron" a Alemania (y a gran parte de Europa) con el Plan Marshall. Invirtieron en el país, lo reconstruyeron, y de paso sentaron las bases del Estado del Bienestar europeo que duró desde la II Guerra Mundial hasta ahora.
Alemania solo parece recordar la hiperinflación. No se acuerda de cuando ellos mismos eran un país hundido, derrotado y humillado, y les pidieron destinar todo su PIB a pagar reparaciones de guerra llevandolos al abismo del nazismo (lo que podría ocurrir en Grecia). No se acuerda de que cuando llegó el Plan Marshall en 1947 se hizo además para que ellos pudieran comprar productos americanos y hubiera un beneficio mutuo.
La amnesia de Alemania puede llevar a Europa a unos años 20 invertidos, en los que el resto de Europa se hunde, y ellos prosperan. No se acuerda de que en los años 30 del siglo XX la realidad se impuso. Europa no se hunde por partes: se hunde entera.
Tras la Primera Guerra Mundial, Alemania estaba derrotada. ¿Qué hicieron los vencedores? Hacerles firmar en Versalles en 1919 un tratado punitivo en el que se sentaban las bases para el caos económico del país. "Reparaciones de guerra" lo llamaron, una cantidad tan astronómica de millones que de hecho hundía la economía del país. Era irreal e imposible de pagar. ¿Qué hicieron los alemanes? Imprimir mucha más moneda, hasta el punto que causaron un raro fenómeno económico llamado hiperinflación: la moneda se devaluaba tan rápido que los precios cambiaban cada hora, subiendo hasta tal punto que el pan costaba millones, los trabajadores cobraban diariamente en carretillas (para llevar los fajos de la inútil moneda).
Las cifras de las reparaciones de guerra en realidad nunca se llegaron a pagar totalmente, por supuesto, fueron objeto de controversia internacional en el periodo de entreguerras, y crearon en la mente alemana un revanchismo que llevaría a la II Guerra Mundial.
Cuando esta terminó, los aliados (sobre todo EEUU) habían aprendido la lección. No solo no pidieron reparaciones, sino que de hecho "rescataron" a Alemania (y a gran parte de Europa) con el Plan Marshall. Invirtieron en el país, lo reconstruyeron, y de paso sentaron las bases del Estado del Bienestar europeo que duró desde la II Guerra Mundial hasta ahora.
Alemania solo parece recordar la hiperinflación. No se acuerda de cuando ellos mismos eran un país hundido, derrotado y humillado, y les pidieron destinar todo su PIB a pagar reparaciones de guerra llevandolos al abismo del nazismo (lo que podría ocurrir en Grecia). No se acuerda de que cuando llegó el Plan Marshall en 1947 se hizo además para que ellos pudieran comprar productos americanos y hubiera un beneficio mutuo.
La amnesia de Alemania puede llevar a Europa a unos años 20 invertidos, en los que el resto de Europa se hunde, y ellos prosperan. No se acuerda de que en los años 30 del siglo XX la realidad se impuso. Europa no se hunde por partes: se hunde entera.
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