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domingo, 2 de octubre de 2016

Pedro Sánchez "dimite" (le echan por querer formar gobierno)

Todo se ha consumado. Pedro Sánchez no podrá ni siquiera intentar formar gobierno, como era su legitimidad democrática. Ayer se ha decidido entre 200 personas el futuro inmediato de España. No en las urnas, sino entre 200 personas.

No seré yo quien defienda a Pedro Sánchez. Ni le he votado ni le hubiera votado nunca aunque se presentara otras 5 veces a las elecciones. Cuando ganó en las primarias, era el ala más a la derecha del PSOE. Ex-consejero de Bankia, participó en las asambleas donde se aprobó la estafa de las preferentes. La prueba está que le auparon a la secretaría general los mismos que ayer dieron el golpe en su contra.

No, Pedro Sánchez no es ningún angelito. Pero es el único que tiene legitimidad democrática, tanto dentro del partido en primarias, como fuera del partido, presentándose a dos elecciones. Y estaba intentando aproximarse tanto a Podemos como a nacionalistas. Si hubiera podido conseguirlo, nunca lo sabremos. La historia oficial dirá que "era dificilísimo" que pudiera gobernar con 85 escaños. Sí. Y Rajoy con 137 sin el PSOE lo mismo.

Lo que ha pasado la semana pasada en España ha sido un golpe de estado, por el que la oligarquía económica y política tanto de dentro como de fuera de España ha decidido que el PSOE no va a gobernar con Podemos. Y esa es la clave. No quieren que Podemos pueda ejercer influencia en un gobierno de España, ni mucho menos gobernar, claro.

El PSOE ha sido el caballo de Troya del neoliberalismo en España desde los 70. La "revolución conservadora" (menudo contrasentido) de Reagan y Thatcher entró en España de mano del PSOE, no del PP. Así, fue el PSOE el que hizo la brutal "reconversión" industrial (desmantelamiento de la industria), firmó el desastroso tratado de Maastrich, comenzó a hacer reformas laborales, a recortar derechos, y por último firmó con el PP el art. 135 de la CE, por el cuál la banca es más importante que la gente...Ese es el PSOE que ayer ha dado el golpe.El de Felipe González, el del Grupo Prisa de Cebrián (cuyo padre había sido jefe de propaganda del franquismo). El PSOE de la banca.

Cuando se dice PPSOE se da totalmente en el clavo. Lo que hemos vivido estos 40 años de post-franquismo es un teatro. Votamos lo mismo. En lo esencial son iguales. Y ayer se ha visto a la perfección.

Sí, hay un ala de izquierdas del PSOE. Pérez Tapias, Bea Talegón,...gente de izquierdas que sigue luchando porque el PSOE sea lo que Pablo Iglesias (fundador) quería que fuese. Pedro Sánchez iba a avanzar en esa dirección, por la razón que fuese, y por eso ya no es secretario general.

Los críticos dicen que Sánchez es "ambicioso, mentiroso, traidor, manipulador, sediento de poder...". Ya.. Un político. Como todos los demás. Ni más ni menos. Pero este en concreto estaba dispuesto a hacer políticas de izquierda.

¿El futuro? El PSOE se ha suicidado ayer. Los votantes de izquierdas se irán a Podemos. Y son muchos. El PSOE se hundirá aún más. Susana Díaz apoyará el gobierno de Rajoy dos años, y luego se presentará a unas elecciones generales como salvadora del PSOE. Pero no se puede salvar un barco que se ha hundido. La oposición al gobierno PPSOE se llama Unidos Podemos.

martes, 27 de septiembre de 2016

Guerra a muerte (esta sí que lo es) en el PSOE

Estos días estamos asistiendo a la división de la izquierda en todos los medios. La imaginaria (en Podemos) y la (muy) real en el PSOE. Mientras, Mariano se sienta tranquilamente a fumarse un puro, como siempre.

En Podemos, es una cuestión estratégica, que no debiera de haber crecido de los dos tuits que se intercambiaron Iglesias y Errejón, si no fuera por unos medios muy escorados a la derecha (financiados por la banca, claro), que buscan sangre en Podemos. ¿Somos más destroyer o menos destroyer? ¿No asustaremos a votantes si no nos moderamos? Estrategia electoral pura y dura. Nada del fondo del partido, que lo tiene muy claro a pesar de la disparidad de líderes y militantes.

En el PSOE la cosa es infinitamente más grave. Es un tema ideológico que cuestiona los fundamentos mismos del partido, del régimen surgido de la transición, además de por supuesto liderazgo, estrategia electoral, etc,etc. En una palabra; ha llegado la hora que tanto temía el PSOE. La hora de mojarse.

Se dice que el auténtico partido del régimen surgido en el 78 no es el PP, sino el PSOE. Estoy de acuerdo. Es el que más años ha gobernado, el que más mayorías absolutas ha tenido, y probablemente el que mejor refleje el electorado español. Un centro izquierda moderado. Para ello, el PSOE ha navegado siempre en la indefinición ideológica, consecuencia de los pactos de la transición. A saber, el PSOE es republicano pero apoya la monarquía, el PSOE está con los trabajadores, pero ha aprobado reformas laborales brutales, el PSOE es socialista, pero ha recortado derechos sociales y abrazado el neoliberalismo...

Y todas esas contradicciones de fondo han atrapado al PSOE por fin debido a la economía. Antes (años 80, 90, 00) se podía permitir una cara social y aún así mantener contentos a empresarios, banca. Desde 2008, cuando saltó la banca, y sobre todo desde 2012, cuando fue rescatada, es lo uno o lo otro. El estado del bienestar o la gran empresa y la banca. Y es ahí donde el PSOE se parte a la mitad.

Claramente tiene esa parte de izquierda social que quiere poner primero a la gente. Pero eso significaría traducido en políticas reales aumentos de impuestos a los ricos, bajadas de impuestos a pobres, perseguir evasión fiscal, subir salario mínimo, perseguir fraude laboral,...En definitiva, abrazar el programa de Podemos.

Y tiene el ala derecha (Susana Díaz, Felipe González, sus ex-ministros, barones territoriales,...). Esos ponen claramente a la banca y gran empresa por delante, y quieren continuar reduciendo déficit a costa del estado de bienestar que paradojicamente ellos contribuyeron a crear. Todos ellos quieren dejar gobernar al PP en un gobierno débil, para dentro de dos o tres años ganarles en las urnas y seguir con el paripé de "democracia" mientras hacen política neoliberal y se llaman "socialistas" a sí mismos.

La división está ahí. La guerra está declarada. El resultado puede ser más de lo mismo en la persona de Susana Díaz haciendo el teatro de los últimos 40 años, o un partido renovado auténticamente de izquierda. No radical, porque el PSOE nunca lo fue, sino socialdemócrata. Nada de "terceras vías" que solo esconden neoliberalismo.

Pero claro, muchos en el PSOE tienen mucho que esconder. Se sienten más seguros con un gobierno del PP donde saben que todo va a seguir igual y no se va a investigar la corrupción, ni se van a cuestionar sus sillones.